miércoles, 30 de agosto de 2006

Fragmentos de Rayuela de Julio Cortazar.
... Pero era inútil... , se callaría un momento esperando que ella dijese algo y acabaría por preguntar... Todos tenían siempre algo que preguntarle..., era como si les molestara que ella prefiriese cantar “Mon petit voyou” o hacer dibujitos con fósforos usados o acariciar los gatos roñosos de la rue de Sommerard o darle la mamadera a Rocamadour... (La Maga)

“...Ya para entonces, me había dado cuenta de que buscar era mi signo, emblema de los que salen de noche sin propósito fijo, razón de los matadores de brújulas...”

“...La felicidad tenía que ser otra cosa, algo quizá más triste que esta paz y este placer, un aire como de unicornio o de isla, una caída interminable en la movilidad...”

“... Cuantas nomenclaturas para un mismo desconcierto. A veces me convenzo de que la estupidez se llama triángulo, de que ocho por ocho es la locura o un perro...”

“... Lo malo estaba en que a fuerza de temer la excesiva localización de los puntos de vista, había terminado por pesar y hasta aceptar demasiado el sí y el no del todo; a mirar desde el fiel, los platillos de la balanza...”

“...Oliveira es patológicamente sensible a la imposición de lo que le rodea, del mundo en que se vive, de lo que le ha tocado en suerte, para decirlo amablemente... En una palabra, le revienta la circunstancia. Mas brevemente, le duele el mundo...”

1 comentario:

natalia dijo...

La rayuela... Que hermoso libro.
..." La felicidad tenia que ser otra cosa..."