« La última debilidad de la violencia es que es una espiral descendente, engendrando lo mismo que busca destruir.lunes, 19 de enero de 2009
19 de Enero. Día de de Martin Luther King.
« La última debilidad de la violencia es que es una espiral descendente, engendrando lo mismo que busca destruir.viernes, 16 de noviembre de 2007
"Donde habitan los recuerdos". Katiuska Gonzalez.
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ENTREVISTA A KATIUSKA GONZALEZ EN EL DIARIO "EL NUEVO HERALD"

Katy fue mi compañera de tantos viajes alrededor del mundo, incluido el viaje mas largo de nuestras vidas cuando ambas aun buscábamos incansablemente un hogar y un destino allá afuera, un "lugar en el mundo" que creíamos poder descubrir solo si recorríamos el universo entero. Aun no entendíamos que todo lo que necesitábamos aprender lo llevábamos dentro y que esa búsqueda interior puede ser mas desafiante, extensa y sorprendente que cualquier lejano lugar enigmático, cualquier actividad extraordinaria, cualquier enseñanza exterior.

Precisamente de ese hogar cálido y amoroso, de ese destino interior lleno de paz y contento a pesar de la pérdida y del dolor, parece tratar este conjunto de obras. Una serie de cuadros de pueblos típicos de los Andes venezolanos, iguales a aquel donde Katy pasaba largas temporadas con su abuela: Maripaz, esa figura materna que es la raíz más profunda y pura de su emocionalidad, de su memoria. No sé nada de análisis pictórico pero en sus formas desdibujadas como en un sueño que siguen una insospechada simetría hacia un lugar alto y aun a oscuras, creo reconocer la búsqueda espiritual y sincera de Katy, en sus líneas sinuosas e inciertas reconozco su camino, en esas ventanas y puertas cerradas al acceso terrestre, algunas a oscuras y casi todas iluminadas y llenas de colores, reconozco su alma.
Actualmente Maripaz, enfrenta el Alzheimer, un limbo de olvido y soledad de la que Katy se empeña en rescatarla. Y por eso es que parte de los fondos recaudados de su exposición serán destinados a programas de investigación de la memoria. Aunque el verdadero rescate de Maripaz se logra en el amor y la compañía de los que la quieren, en los recuerdos de su nieta de aquellos días en que la nutrió y la cuidó y en este ahora continuo en el que vive y nos sigue regalando su coqueta alegría y su risa fresca.
Felicidades amiga, por esta cristalización de tus sueños y por este camino de creación y belleza que has comenzado y que estoy segura te llevará muy lejos, es decir, muy adentro. Y más allá de ti.
martes, 21 de agosto de 2007
(CHICO ES GRANDE)
Tomado de EducaRueca
"En julio 2007, le preguntaron al ex gobernador del Distrito Federal
y actual Ministro de Educación de Brasil, CRISTOVÃO "CHICO" BUARQUE, qué pensaba sobre la internacionalización de la Amazonia ?
Un estadounidense en las Naciones Unidas introdujo su pregunta, diciendo que esperaba la respuesta de un humanista y no de un brasileño. Ésta fue la respuesta del Sr. Cristóvão Buarque:
"Realmente,como brasileño, sólo hablaría en contra de la internacionalización de la Amazonia. Por más que nuestros gobiernos no cuiden debidamente ese patrimonio, él es nuestro. Como humanista, sintiendo el riesgo de la degradación ambiental que sufre la Amazonia , puedo imaginar su internacionalización, como también de todo lo demás, que es de suma importancia para la humanidad.
Si la Amazonia , desde una ética humanista, debe ser internacionalizada, internacionalicemos también las reservas de petróleo del mundo entero. El petróleo es tan importante para el bienestar de la humanidad como la Amazonia para nuestro futuro. A pesar de eso, los dueños de las reservas creen tener el derecho de aumentar o disminuir la extracción de petróleo y subir o no su precio. De la misma forma, el capital financiero de los países ricos debería ser internacionalizado. Si la Amazonia es una reserva para todos los seres humanos, no se debería quemar solamente por la voluntad de un dueño o de un país. Quemar la Amazonia es tan grave como el desempleo provocado por las decisiones arbitrarias de los especuladores globales. No podemos permitir que las reservas financieras sirvan para quemar países enteros en la voluptuosidad de la especulación.
También, antes que la Amazonia , me gustaría ver la internacionalización de los grandes museos del mundo. El Louvre no debe pertenecer sólo a Francia. Cada museo del mundo es el guardián de las piezas más bellas producidas por el genio humano. No se puede dejar que ese patrimonio cultural, como es el patrimonio natural amazónico, sea manipulado y destruido por el sólo placer de un propietario o de un país. No hace mucho tiempo, un millonario japonés decidió enterrar, junto con él, un cuadro de un gran maestro. Por el contrario, ese cuadro tendría que haber sido internacionalizado.
Durante este encuentro, las Naciones Unidas están realizando el Foro Del Milenio, pero algunos presidentes de países tuvieron dificultades para participar, debido a situaciones desagradables surgidas en la frontera de los EE.UU. Por eso, creo que Nueva York, como sede de las Naciones Unidas, debe ser internacionalizada. Por lo menos Manhatan debería pertenecer a toda la humanidad. De la misma forma que París, Venecia, Roma, Londres, Río de Janeiro, Brasilia...cada ciudad, con su belleza específica, su historia del mundo, debería pertenecer al mundo entero.
Si EEUU quiere internacionalizar la Amazonia , para no correr el riesgo de dejarla en manos de los brasileños, internacionalicemos todos los arsenales nucleares. Basta pensar que ellos ya demostraron que son capaces de usar esas armas, provocando una destrucción miles de veces mayor que las lamentables quemas realizadas en los bosques de Brasil. En sus discursos, los actuales candidatos a la presidencia de los Estados Unidos han defendido la idea de internacionalizar las reservas forestales del mundo a cambio de la deuda. Comencemos usando esa deuda para garantizar que cada niño del mundo tenga la posibilidad de comer y de ir a la escuela. Internacionalicemos a los niños, tratándolos a todos ellos sin importar el país donde nacieron, como patrimonio que merece los cuidados del mundo entero. Mucho más de lo que se merece la Amazonia. Cuando los dirigentes traten a los niños pobres del mundo como Patrimonio de la Humanidad , no permitirán que trabajen cuando deberían estudiar; que mueran cuando deberían vivir.
Como humanista, acepto defender la internacionalización del mundo; pero, mientras el mundo me trate como brasileño, lucharé para que la Amazonia , sea nuestra. ¡Solamente nuestra!"
Bravo Chico!!
miércoles, 14 de marzo de 2007
LOS COLORES DE MI HIJOPOR INDIRA PAEZ.
"Yo nací en una casa de lo más multicolor.
Y no, no me refiero a las paredes.
Esas eran blancas, como las de cualquier casa de Puerto Cabello en los setenta. Mi casa era multicolor por dentro.
Y es que mi mamá es de piel tan clara, que sus hermanos la bautizaron "rana platanera". Y mi papá era de un trigueño agresivo, con bigote de charro, sonrisa de Gardel y cabello ensortijado, estirado a juro con brillantina. La vejez lo ha desteñido, a mi papá. Como si la melanina se acabara con el tiempo. Como si los años fueran de lejía.
De esa mezcla emulsionada salimos nosotros, cinco hermanos de lo más variopintos. Mi hermano mayor, vaya usted a saber por qué, parece árabe. Ojos penetrantes, nariz aguileña, frente amplia y cabello rizado (cuando existía, pues ahora ostenta una calvicie de lo más atractiva). Le sigue una hermana preciosa, nariz perfilada, pecas, ojos inmensos, sonrisa como mandada a hacer. Castaña clara y de cabello cenizo. Se ayuda con Kolestone, vamos a estar claros. Pero le queda de un bien que parece que hubiera nacido así. Al tercero, extrañamente, le decían "el catire". Nunca entendí por qué, con ese cabello de pinchos rebeldes que crece hacia arriba. Eso sí, tan rana platanera como la madre. Yo soy trigueña como mi padre, y mi nariz delata algún ancestro africano por ahí. Y mi hermana menor es pecosa y achinada, como si en algún momento los genes se hubieran vuelto locos y por generación espontánea hubieran creado una sucursal asiática en la casa.
Así, los almuerzos en mi casa parecían más una convención de las Naciones Unidas que otra cosa. Claro que yo jamás me di cuenta de eso. Para mí eran almuerzos, punto. Con el olor inenarrable de las caraotas negras de mi mamá y las tajadas de plátano frito que se hacían por kilos.
De chiquita nunca entendí por qué en el colegio de monjas un día una niñita me preguntó si mi papá era el chofer. Tampoco supe por qué no lo habían dejado entrar a cierto local nocturno muy de moda en los ochenta. Yo jamás me fijé en los colores de mi familia. Mi papá, mi mamá y mis hermanos, siempre fueron exactamente eso: mi papá, mi mamá y mis hermanos..
Cuando yo era chiquita pensaba que los colores los tenían las cosas, no la gente. No entendía por qué a algunos les decían negros si yo los veía marrones, y a otros les decían blancos si yo los veía como anaranjado claro tirando a rosa pálido. Y menos aún entendía por qué aparentemente y para muchos adultos, era mejor ser "blanco" que "negro". Una vez mi papá se comió un semáforo y alguien le gritó: "¡negro tenías que ser!". Yo me quedé estupefacta al descubrir que los "blancos" jamás se comían los semáforos.
Así las cosas, comenzó en mi adolescencia una suerte de fascinación por aquello de los colores de la gente, las etnias, las razas y esos asuntos que parecían importar tanto a la humanidad. Tanto, que hasta guerras entre países generaba. Tanto, que se mataba la gente por asuntos de piel. De genes. De células. De melanina. Yo buscando vivencias reales, y con lo enamorada que soy, tuve novios marrones, rosados, amarillos y uno hasta medio verdoso. Me casé con un italiano y tuve una hija que parece una actriz de Zefirelli. Y finalmente me enamoré hasta los huesos y me casé otra vez. Con un marrón. Un marrón de esos que la gente llama "negro".
Una tía abuela me dijo cuando me casé: "ni se te ocurra tener hijos con ese hombre, porque te van a salir negritos". A mí no me cabía en la cabeza que a estas alturas de la historia universal, alguien pudiera hacer un comentario como ese. Pero mi tía tiene 84 años, y uno, a la gente de 84 años, le perdona todo. Hasta el racismo.
Como soy bien terca salí embarazada de mi esposo marrón. El embarazo fue una montaña rusa total, así que cuando nació mi hijo, sano, con diez deditos en las manos y diez en los pies, un par de ojos, orejas, boca, nariz y gritos, yo estallaba de felicidad. Y cuando uno estalla de felicidad, no escucha nada.
Pero resulta que han pasado cinco meses, y aunque sigo felicísima, se me ha ido pasando la sordera. Y como soy tan bruta, no termino de entender cómo es que tanta gente, que no solo mi tía la de 84, me pregunta "¿y de qué color es el niño?". Sí, sí, así mismo. "¿De qué color es?". Les importa muchísimo ese detalle a algunos. Tal vez a demasiados. Una amiga de España. Una antigua vecina. Una ex compañera de colegio. Una gente cualquiera que no tiene 84 años. Una gente que, que yo sepa, no pertenece al partido Neo Nazi, ni milita en el Ku Klux Klan, ni es aria, ni tiene esvásticas en la ropa. Una gente que se ofende si uno les dice racista. Llegan así, llaman, escriben. Y lo primero que preguntan, antes de esas típicas preguntas de viejita ("¿Cuánto pesó?" ¿Cuánto midió?" "¿Lloró mucho?"), es ¿y de qué color es?".
Y la verdad, lo confieso, a riesgo de quedar como una madre desnaturalizada, es que yo no me había fijado de qué color era mi hijo. Porque cuando nació mi hija la italianita nadie me preguntó eso. Entonces no pensé que era tan importante saberse el color del hijo. Yo me sabía la fecha de su primera sonrisa. Me sabía cuándo se le puso la triple, cuándo comió papilla por primera vez. Sabía que tenía tres tipos de llanto (uno de hambre, uno de sueño y uno de ñonguera). Sabía que por las noches le gustaba quedarse dormida en mi pecho. Cosas, pues, intrascendentes. Igual con mi bebé. Ya me sé sus ojos de memoria, por ejemplo. A veces están a media asta y es que tiene sueño, pero lucha porque no quiere perderse nada. Me sé sus saltos cuando quiere que lo cargue. La temperatura de su piel, el olor de su nuca.
Pero el domingo pasado me encontré a una ex compañera de trabajo que no veía desde mi preñez, y ¡zuás!, me lanzó la pregunta. ¿Ya nació tu hijo? ¿Y de qué color es?". Me agarró desprevenida, y no supe qué responderle, pero me prometí a mí misma averiguarlo, ya que a tanta gente parece importarle el asunto. Debe ser que es algo vital, y yo de mala madre no he prestado atención a la epidermis de mis críos. Así que ante tanta curiosidad de la gente, me he puesto a detallar los colores de mi hijo.
Y resulta que mi bebé es un camaleón. Sí, de verdad. Cambia de colores. A las cinco y media de la mañana, cuando se despierta pidiendo comida, es como rojo. Un rojo furioso y candelero. Después se pone como rosadito, y se ríe anaranjado. A veces pasa el día verde manzana, y me provoca darle mordiscos por todos lados. Cuando lo baño, y chapotea con el agua, se vuelve como plateado, una cosa increíble. Cuando se le cierran los ojitos del sueño, es amarillo pollito y provoca acunarlo y meterlo bajo las dos alas acurrucadito. Finalmente se duerme y, lo juro por Dios, se pone azul. Y brilla en la oscuridad.
Ese es mi hijo, multicolor. Sé que va a ser un poco difícil llenarle la planilla del pasaporte, o contestarles a las ex compañeras de colegio cuando pregunten de qué color es mi hijo. Pero eso es lo que hay. Lo juro. Mi hijo es color arco iris. "
Indira Paez.
Foto: Efraín García.
Indira Paez es una escritora venezolana que según leí: "se gana la vida escribiendo guiones de novelas pero cuya pasión es el teatro", ya le premiaron sus "Crónicas Desquiciadas") Este texto hermoso expresa con ternura, inteligencia y fuerza lo que muchos opinamos sobre la importancia que alguna gente le da a los colores de la piel.
Gracias, linda Indira desconocida por traducirnos el alma a todos los que sentimos lo mismo que tú y no sabemos como expresarlo...
Tu, mi Nani, también eres de color arco iris, no lo olvides...
Aporte:
Poema de Osselin
¡Mamá!
¿De qué color es la ilusión?
¡Mama!
¿de qué color es el amor?
¡Mamá!
¿de qué color soy yo?
Hijo
tú eres color nosotros
Hijo
tú eres color inocencia
Hijo
tú eres color Yo
Osselin
sábado, 10 de marzo de 2007
Gracias, Palabras Errantes.
"Sobre Salvajes"
Gustavo Pereira (poeta venezolano)
"Los pemones de la Gran Sabana llaman
al rocío "Chirike-yeetakuú" que significa "Saliva de las Estrellas".
A las lágrimas "Enú-parupué" que quiere decir "Guarapo de los Ojos".
Al corazón "Yewán-enapué", o "Semilla del Vientre".
Los waraos del Delta del Orinoco dicen "Mejo-koji"
el "Sol del Pecho" para nombrar el Alma.
Para decir amigo dicen "Ma-jo karaisa", "Mi otro corazón"
Y para decir olvidar, dicen: "Emonikitane" , que quiere decir "Perdonar".
Los muy tontos no saben lo que dicen.
Para decir Tierra dicen Madre.
Para decir Madre dicen Ternura.
Para decir Ternura dicen Entrega.
Tienen tal confusión de sentimientos
que con toda razón las buenas personas que somos
los llamamos Salvajes."
(Poema del poeta venezolano Gustavo Pereira , Premio Nacional de Literatura.)
"En Venezuela existen 34 pueblos indígenas distribuidos en 10 estados diferentes. Paraujanos, wayuu, yukpas, japrerias, jivis, banivas, cubeos, hotis, kurripacos, piapocos, puinaves, sálivas, sánemas, wotjujas, yanomamis, warekenas, yabaranas, yekuanas, makos, ñengatus, kariñas, cumanagotos, uruakos, akawaios, arawakos, eñepás, hotis, pemones, sapes, wotjujas, wanais, chaimas, waraos, y araucos.
Sus nombres nos resultan extraños porque durante siglos fueron excluidos y discriminados… por los verdaderos salvajes... "
(Revista cultural de Venezuela ENcontrARTE )
Aporte:
Gracias, Sebastian:
Poema Piaroa:
"Un día
la luna se detendrá en el cielo;
se secarán las flores,y en la selva
sólo crecerán las piedras.
Entonces,
después de aplastar el bohío
y a toda la gente piaroa
sólo existirá la Gran Piedra Negra."
Canción Warao:
"En la desembocadura del Guapoa
la atracada
bellísima.
Por todas partes
abundan los morichales,
abunda la yuruma,
abunda la chicha de moriche,
y los pescados de toda clase
abundan.
Esa es la razón de mi canto.
Por eso canto yo."
viernes, 16 de febrero de 2007

(links en rojo)
En Noviembre del año pasado, buscando a "los celtas" en Google me encontré con el blog "Infinitos 8's azules" donde se explora los símbolos de la espiral y el infinito y quedé fascinada con la información que me aportaba sobre unos de mis símbolos mas queridos. Desde entonces, el contacto virtual con Milena, su autora fue de gran cordialidad y me dio la impresión de ser alguien muy humilde y espiritual. Un tiempo después me di cuenta que ella tenía otro blog que se llama "Milena Plebs Tango" y cuando lo visité, supe que es una bailarina de tango profesional, muy conocida en Buenos Aires. En este ultimo blog, Milena habla de su vivencia de la danza y del genero musical, de su historia, de sus representantes, de su disfrute. Entonces entendí que los infinitos ochos que investiga están relacionados con las espirales que le dan tanta vida al tango y que la hacen una persona tan vital. Milena escribe sobre el Tango desde dentro, como solo lo puede hacer alguien que lo experimenta y que lo conoce. Así también supe que esta a punto de salir al mercado un DVD del documental "MILENA BAILA EL TANGO... CON EZEQUIEL FARFARO" (Acerca de un proceso creativo , con dirección de Rodrigo Peiretti) y que además de bailarina también escribe en la revista "El Tangauta".
Siempre aprecié a Milena primero como ser humano y luego como conocedora del Tango, pero ayer encontré por casualidad su nombre en You Tube y pude por fin verla bailando. Me emocionó mucho porque me di cuenta de la talla de artista que tiene esta amiga virtual, y de la técnica y la pasión que le aporta al Tango. Quiero compartir algunos de esos videos con el que aquí llegue. Asimismo, los invito a visitar sus blogs y a conocer mas sobre esta artista y persona de gran calidez humana. Que los disfruten
martes, 19 de diciembre de 2006
Ella descubrió y admiró su nobleza, su lealtad, su romanticismo y él sintió que al fin podía ser él mismo. Él le alborotó la ternura, le recordó a la niña escondida tras su fuerza, la bautizo coqueta, le alabo las piernas, y le regalo la llave de su propia alegría.
toda esa inmensa intimidad sin garantías,
el “sacarlo todo fuera” y por eso mi casa casi todo el tiempo
… Hoy mis viejos se casan de nuevo, con el mismo ritual
y con toda las dudas y toda la experiencia
que no pudo robarles la ingenuidad y el asombro,
toda la memoria de una vida armoniosa,
Ver tambien Sonrisa solar
jueves, 9 de noviembre de 2006
En los próximos días, me cure no solo del mal de páramo sino de muchos otros, solo observando en silencio a Epifania en el telar, a ti sentado junto al fuego oyendo a mis compañeros de viaje hablar y hablar y yo callada absorbiendo fragmentos de tu paz, de tu plenitud... Mucho después, te visite varias veces, y siempre me causabas esa necesidad de estar en silencio, de contemplación... De las muchas cosas que te escuche decirme, la última de todas es la más vigente para mí. En ese entonces, yo viajaba como forma de vida, y cada dos semanas pasaba por tu casa en San Rafael; mientras dejaba los turistas en tu capilla, me escabullía por el patio a buscar tu mirada desenfocada, tu risa ronca, a pescar sabiduría en todo lo que me decías.
Un día - en la última de mis visitas- ya al final de tu vida, hablamos un poco mas, me acuerdo que entre otras cosas, discutíamos sobre la religión y la humildad. Dije que no tenia religión, y me dijiste algo de que la religión te daba humildad y yo te decía que para mi era lo contrario, que no me gustaba pertenecer a ningún grupo que se creyera "elegido", o "dueño de la verdad"; te quedaste pensando y luego concluiste: "bueno, a mi me gusta servir, servir a Diosh, a lash gentesh" ... sobre acentuando como siempre las eses finales..., Y yo: "Si, has servido mucho y bien, Juan Félix". Ya por irme, de repente, así de la nada, me preguntaste, -“¿Y ud vive por aquí?" Y yo perpleja: -"No, Juan Félix ¿no te acuerdas?, yo soy G..... La guía, la de los alemanes", -“¿la de los animalesh?”... yo por toda respuesta me carcajee, tu me acompañaste y en tus ojos note un destello de memoria. –“¿Y si viene tanto por acá, por que no se queda? Y yo de nuevo, perpleja... "-Bueno, porque trabajo así, y porque me gusta viajar. Y..." No dije nada mas, me paralizo el enfoque de tu mirada directo a mis ojos, como preámbulo: "El mejor viaje se hace quedándose..." dijiste...

